Las nuevas tecnologías emergentes como cloud computing o el Big Data han favorecido un cambio de paradigma en la estructura de las compañías y organizaciones. Se ha modificado el cómo, dónde, cuándo y con quién trabajamos, dando lugar a una transformación de la naturaleza del propio trabajo. Uno de los sectores que debe hacer frente a los retos que plantea el nuevo panorama digital es la industria.

Así, desde KYOCERA Document Solutions decidimos sentarnos alrededor de una mesa redonda el pasado 14 de julio junto a los principales actores del ámbito industrial y la distribución (Ecolab, Gas Natural, Kern Pharma, Nobel Plastiques Ibérica o Smith and Nephew) para tratar de analizar las necesidades que surgen de esta nueva realidad tecnológica.

Potenciar la colaboración entre equipos geográficamente dispersos, proteger la propiedad intelectual de imitadores de bajo coste y, sobre todo, impulsar la productividad son desafíos que se plantean en medio de un entorno laboral donde el flujo de información es clave para facilitar el desarrollo profesional de las compañías.

Tanto los portavoces de la industria y la distribución, como proveedores tecnológicos como KYOCERA, consideramos que los procesos documentales tienen un papel fundamental en esta actividad, por lo que implementar estos procedimientos a los nuevos sistemas digitales de trabajo supone un gran desafío para las empresas pero, sobre todo, una necesidad.

Sin embargo, en KYOCERA somos conscientes de la dificultad que supone para los empleados adaptarse a las nuevas técnicas. Por ello, contar con una directiva implicada en la toma de decisiones y decidida a la hora de integrar este tipo de tecnologías se antoja como algo imprescindible en este renovado entorno empresarial.

Sin el apoyo de la directiva este fenómeno no es posible. No podemos obviar que los sectores están transformándose y que este proceso es cada vez más extendido entre más ámbitos laborales, entre los que ahora está, sin duda, la industria.

Caminar todos en la misma dirección es fundamental si se desea llegar a un punto en común: la digitalización de las empresas industriales y, por ende, el impulso de su eficiencia.