Asistimos a una época de cambio en la que debemos, de forma ineludible, adoptar medidas para pasar de entornos de trabajo arcaicos y en los que los procesos se eternizaban para adoptar los Smarter Workspaces, espacios de trabajo inteligentes donde priman la eficiencia y la productividad, dos factores elevados a un nuevo escalafón gracias tanto a la tecnología como a un cambio en la cultura corporativa.

Este cambio tiene también su hueco dentro del sector servicios. La experiencia del cliente se ha convertido en el nuevo mantra para dicho sector. La idea que subyace en torno a la experiencia del cliente es que con unas operaciones impecables, organizadas bajo el principio de agilidad y una mayor capacidad de autoservicio por parte del cliente se aumenta su satisfacción con un menor coste de servicio.

Cabe destacar también la forma en la que el sector está cambiando, transformándose también la forma de trabajar. Hablamos de un trabajo más móvil, más colaborativo, más analítico… en el que poder resolver las incidencias en cualquier momento de forma sencilla, ágil y rápida.

En línea con el párrafo anterior, en el que hablamos de tecnología y personas unidas por un nuevo paradigma móvil, resulta de vital importancia concienciar del protagonismo que cobran las personas en este nuevo ecosistema; y es que la tecnología se antoja fundamental, pero los verdaderos protagonistas de la transformación digital somos nosotros, eso sí, apoyándonos en todas las herramientas que nos ayudan a mejorar nuestros procesos de negocio.

Por otro lado, todo negocio debe perseguir su sostenibilidad. Esto significa que la diferenciación de la empresa no puede producirse a costa de una mayor ineficiencia u obviando el impacto medioambiental que su actividad genera.

Para construir estos espacios de trabajo inteligentes necesitamos de la ayuda del Departamento de Sistemas, que será el encargado de guiar a toda la organización en este camino, poniendo el foco en cinco acciones:

  • Impulsar la movilidad y flexibilidad del trabajo.
  • Potenciar el papel de las personas.
  • Acelerar los flujos de información.
  • Contribuir a la reducción de la huella medioambiental.
  • Búsqueda sistemática de una mayor eficiencia

En definitiva, se trata de poner al servicio de las personas el nuevo ritmo de innovación tecnológica, redefiniendo así su trabajo, y haciendo los negocios más sostenibles. El sector servicios también necesita de los Smarter Workspaces.