Un primer paso, pero de gigante. Así valora Joaquín Artigas su inmersión en el mercado laboral de la mano de KYOCERA; una experiencia que valora como muy importante, ya que le ha permitido desarrollar sus capacidades e un entorno de trabajo dinámico y ágil.
“Intentar resumir en un a pocas líneas la experiencia que hemos vivido en KYOCERA es una tarea complicada ya que han sido unos meses que nos han permitido adquirir un gran conocimiento sobre el funcionamiento de la empresa y sus procesos, además del desarrollo profesional que hemos ido realizando con el paso del tiempo.
Cuando nos presentamos al concurso de Future K no podíamos imaginar que esta experiencia nos iba a dar la posibilidad de desarrollar tanto nuestras capacidades. Un factor muy importante para este desarrollo ha sido el ambiente de trabajo existente, que permite que puedas sentir cómo tu trabajo y esfuerzo son apoyados y recompensados.
No solo el apoyo es importante, también ayuda mucho el ver cómo los proyectos sobre los que se está trabajando tienen relevancia y proyección para el futuro. Esto favorece que el esfuerzo dedicado sea mayor y que los conocimientos y habilidades que adquirimos tengan un valor todavía más alto.
El trabajo realizado durante este periodo de beca nos ha permitido introducirnos en el mundo laboral y ganar una experiencia que resultará de gran importancia en estos primeros pasos que tendremos que dar en la nueva etapa que se abre al salir de la universidad”.