La impresión sigue evolucionando. Lejos quedan las rudimentarias máquinas que, en un proceso que ahora entendemos como sorprendentemente lento, imprimían textos de una ínfima calidad.

Desde los años 80 muchos han sido los avances que se han producido en este campo hasta llevarnos a las impresoras y multifuncionales inteligentes que hoy nos hacen la vida más fácil y cómoda. En 1980 aparece la primera impresora láser en blanco y negro, a la que ocho años más tarde se le implementaría la modalidad a color: toda una revolución. El problema entonces no era el ritmo al que la tecnología en impresión evolucionaba, sino el hándicap que presentaban unos equipos para los que no había software adecuado.

Otro de los principales dilemas que se producían con estos equipos es que no era posible elegir el tamaño de la fuente. Esto cambió de forma radical a medida que nos acercábamos a la década de los 90. Del mismo modo, se fueron creando impresoras de menores tamaños y más adaptables a todos los bolsillos.

La calidad final de los documentos impresos fue aumentando exponencialmente con el paso de los años. La resolución se convirtió en una obsesión para las compañías que, aún hoy, siguen en busca del acabado definitivo.

Si en aquellos años una de las obsesiones giraba en torno a la resolución, no lo era menos la velocidad. Conseguir el mayor número de páginas por minuto se antojaba clave. Así, en 1994 el estándar mundial de impresiones estaba en 12 páginas por minuto.

En torno al año 1995 se empezaría a trabajar de forma más cotidiana con la impresión a color, aunque su coste era elevado en un principio. Con el siglo XXI al otro lado de la esquina, comenzarían a crearse los primeros multifuncionales para el gran público, capaces de imprimir, fotocopiar, escanear y enviar faxes.

A raíz de ahí, se siguieron sucediendo hitos en resolución, velocidad y color. También se pudo comenzar a imprimir y escanear a doble cara, con el consiguiente ahorro de papel que eso conllevaba.  En esa línea, KYOCERA sigue trabajando para ofrecer la mejor calidad con el mínimo impacto medioambiental. Por eso incorporamos en nuestros equipos la exclusiva tecnología ECOSYS: un sistema revolucionario que emplea componentes de larga duración que reducen los costes y favorecen la preservación del medio ambiente.

Hoy en día se siguen desarrollando avances en el campo de la impresión, un desafío en el que  KYOCERA es uno de los protagonistas, buscando implementar no solo la tecnología más eficiente, sino la menos perjudicial con el medio ambiente.