La historia de la impresión está inequívocamente ligada a la sucesión de innovaciones tecnológicas de todo tipo y la necesidad de comunicación del ser humano.  Hoy en día disfrutamos de multitud de funcionalidades a la hora de imprimir, innovaciones  que sin embargo no son comparables a la que supuso la llegada de la impresión a color, un hito que marcó la manera de visualizar el papel, estableciendo códigos de colores y enmarcándonos en una realidad mucho más atractiva y fiel a la vida misma.

Para descubrir la primera impresora a color debemos retrotraernos varias décadas atrás, hasta el año 1973, cuando aparece la primera fotocopiadora a color, aunque con notables deficiencias que se irían mejorando con el paso de los años. Sería en 1985 cuando las grandes empresas pudieron disfrutar por primera vez de una copiadora en color para dar respuesta a sus procesos de negocios. Este avance, sin embargo, no se implantaría en los entornos domésticos hasta, al menos, diez años después.

A raíz de ahí, el mercado de impresión conocería un auge en el que multitud de empresas incorporaron el color a sus impresoras y multifuncionales, obteniendo mejores documentos y un detalle y profundidad de color desconocido hasta ese momento.

En este contexto, se generaría además una diferenciación entre las impresoras de inyección y las impresoras láser. Las de inyección funcionan pulverizando la tinta sobre papel, utilizando dos cartuchos, uno para la tinta negra y otro para la tinta de color. Por otro lado, las impresoras láser actúan de forma parecida a una fotocopiadora, con un tóner que contiene tinta, no cartuchos. El proceso de impresión consiste en un láser que graba en un cilindro fotosensible el contenido que debe copiar mediante una carga electroestática. Normalmente, en estos casos, se suelen emplear al menos tres tóneres, uno por cada color primario (magenta, cian y amarillo).

Ya inmersos en el siglo XXI, ésta particular parcela de la historia se embarcaría en un viaje hacia la eficiencia y mejora de las impresiones láser. Alentadas por la transformación digital, las empresas prosiguen implementando nuevas tecnologías, técnicas digitales y nuevas máquinas de impresión o reprografía láser que les ayuden a no bajarse de la ola digital que nos inunda. En este sentido, KYOCERA sigue innovando y acercando soluciones que ayuden a las empresas. De este modo surge ECOSYS, una tecnología exclusiva con componentes de larga duración que garantizan la máxima fiabilidad y una alta productividad permitiendo ahorrar costes a las compañías y minimizando el impacto medioambiental.